Añade un enlace nuestro
en tu blog o sitio web

Sonetos del amor oscuro. Federico García Lorca
Publicado el Monday 27 de February de 2017 en Escritores


Federico García lorca

 

El dramaturgo y poeta Federico García Lorca, escribió en sus últimos años de vida los “Sonetos del amor oscuro”, también conocidos como “Sonetos”. Se trata de una colección de sonetos que fueron ideados por García Lorca, los cuales se recopilaron y publicaron de forma póstuma. En este sentido, no es un libro que el autor haya culminado definitivamente, motivo por el que existen varias ediciones que varían en su contenido, tanto en el título, como en el índice, lo que dependerá de las fuentes que el editor interesado, haya decidido consultar.

Debemos saber, que un soneto es un poema que conforman 14 versos de arte mayor, de tipo endecasílabos, bajo una forma clásica. Asimismo, estos versos están organizados en cuatro estrofas, conteniendo dos de estas cuatro versos cada una (cuartetos) y las otras dos, tres versos (tercetos).

Quienes terminaron convirtiéndose en herederos de García Lorca, son los que conservan los once sonetos amorosos que este poeta escribió en papel de cartas, encabezado con el membrete del Hotel Victoria, de la ciudad de Valencia, recinto en el que decidió iniciar en 1935, esta serie poética que dedicó principalmente a Rafael Rodríguez Rapún, quien a pesar de no ser homosexual y que le gustaran mucho las mujeres, para algunos fue el amor más querido por García Lorca y por ende, Rodríguez Rapún quedo encantado con el poeta, quien lo esperaba en Valencia desde el 9 de noviembre de 1935, cuando asistió a las presentaciones teatrales de la compañía que dirigía Margarita Xirgu, empresa que realizaba la obra teatral “Yerma”, escrita por García Lorca.

Sin embargo, Rodríguez Rapún no acudió a la cita posiblemente por su actividad heterosexual, lo que para García Lorca fue una especie de actitud de abandono o rechazo y son sentimientos que expresa en “Soneto de la carta” y “El poeta dice su verdad”, que escribió en el papel del hotel donde estaba hospedándose. Por otro lado, el “Soneto gongorino en que el poeta manda a su amor una paloma”, es posible que el autor se haya inspirado en estos días para componer este poema, el cual hace referencia a Juan Gil-Albert, poeta alcoyano que García Lorca conoció en 1933, y que vuelve a verlo en 1935, recibiendo como regalo un pichón en un jaula, luego de la lectura de “Doña Rosita la soltera” hecha por García Lorca frente a Margarita Xirgu y su compañía teatral. Otra fuente de inspiración para que el autor escribiera este soneto, es que Gil-Albert le haya leído otros sonetos de índole amorosa y con un carácter abiertamente homosexual.

Sin embargo, Rodríguez Rapún pudiera ser el destinatario real del soneto, por el amor que le tuvo García Lorca, a tal punto que cuando ambos se hospedaron en el Hotel Majestic Inglaterra, previo al reestreno de Bodas de Sangre, el poeta se desesperó por la desaparición inesperada de Rodríguez Rapún, quien se fue con una de las gitanas que estaban en el local flamenco, razón por el que García Lorca le confiesa su homosexualidad, así como su pensamiento sobre el amor sin límites ni sometimientos u obligaciones, lo que veía como algo normal, fuera de la simple idea de conocer exclusivamente a una mujer, para avocarse al disfrute mutuo, siendo necesario una moral nueva que involucre a la libertad entera.

“Sonetos del amor oscuro”, también sirvió para que el escritor Manuel Francisco Reina, publicara en mayo del año 2012 la novela “Los amores oscuros”, cuya trama se centra en la relación entre García Lorca y Juan Ramírez de Lucas, quien fue crítico de arte, durante los últimos días de la vida de este poeta. Ramírez de Lucas, tuvo un conjunto de documentos generados a raíz de su frustrada relación con el poeta, que terminó entregando a una de sus hermanas para que fueran publicados de forma póstuma.

Dentro de este compendio, había una carta del 18 de julio de 1936, en la que Lorca le insistía a Ramírez (quien en ese momento tenía 19 años), para que convenciera a sus progenitores de permitirle acompañarlo a México, como una manera de escapar del ambiente peligroso y convulso que existía en España, antes de la Guerra Civil. Asimismo, hay otro documento que contiene un poema que García Lorca dedica a Ramírez (a quien lo consideraba como su “rubio de Albacete”), que escribió en la cara posterior de un recibo de mayo de 1935, emitido por la Academia Orad ubicada en la ciudad de Madrid, institución en la que Ramírez de Lucas, cursaba estudios.

Para Manuel Francisco Reina, esta poesía indica que los versos de “Sonetos del amor oscuro”, fueron dedicados por el autor a Ramírez de Lucas, en vez de a Rodríguez Rapún, porque con este último, la relación fue concluída por García Lorca antes de viajar a Nueva York.

Por último, Luis Rosales albergó en casa al poeta durante sus últimos días de vida y es quien entrega dentro de una carpeta a Ramírez de Lucas, todos los sonetos mecanografiados que encontró en el desván de su familia, dado que según su criterio, eran documentos que debía resguardar

En el año 1937, el poeta Vicente Alexandre mencionó en una evocación que publicó en “El mono azul”, que García Lorca le leyó antes de irse a Granada, su última obra lírica, a la que llamó “Sonetos del amor oscuro”, título que de forma inédita, fue asociado a todos los poemas, a pesar que Alexandre le menciona al investigador de la obra de Lorca, Jacques Comincioli, que era un título provisional. Por otro lado, el poeta chileno Pablo Neruda, expresó en un texto del año 1968 que se recogió a posteriores en “Para nacer he nacido”, que Lorca llegó a recitarle de memoria, hasta siete sonetos de una belleza increíble, que pertenecieron a un libro cuyo título es “Sonetos del amor oscuro”.

Mientras que en abril de 1936, García Lorca concedió una entrevista en la que habló sobre cuatro libros escritos que serían publicados: Nueva York, la comedia sin título, Sonetos y otro, del que no reveló su título. Además, el poeta aprovechó la ocasión para comentar su intención de retornar a las maneras de la preceptiva que llegó a emprender un grupo de jóvenes poetas españoles, tras una travesía amplia por la libertad de rima y metro.

Luis Rosales, en una publicación hecha en abril de 1935 que tituló “Homenaje a Fernando de Herrera”, pone de manifiesto el ambiente sonetista del entorno poético que rodeaba a García Lorca, a través de una secuencia de sonetos perfectamente elaborada. Para 1936, fueron publicados “Sonetos amorosos de Germán Bleiberg”, “Misteriosa presencia de Juan Gil-Albert” y “El rayo que no cesa de Miguel Hernández”. Ante esto, García Lorca pudo haber tenido la intención de unir en un solo tomo a sus sonetos, para no entrar en desventaja con los otros poetas de la Generación del 36.

“Jardín de los sonetos”, es otro título que reluce en el trabajo de García Lorca, siendo mencionado por Luis Rosales en una entrevista que concedió y que en 1979, se publicó en la revista Triunfo. De acuerdo a Rosales, sería un libro con 35 sonetos y que se dividiría en dos partes. Varios de estos sonetos, fueron escritos en 1925, con una intención en la que priva lo antológico sobre lo temático. De acuerdo a Claude Couffon, quien fue el investigador que por primera vez habló del “Jardín de los sonetos”, Lorca pudo haber trabajado en este libro, durante los días en que estuvo alojado en la casa de los Rosales, ubicada en Granada, previo a su muerte prematura.

Junto a los once sonetos de corte amoroso (muchos de ellos son borradores), conservados por los herederos de Lorca, se pueden agregar otros que abarcan una temática diferentes, que fueron compuestos en 1924 y en la estadía del poeta en Nueva York.

En cuanto a la publicación de los sonetos, de los once que están relacionados con el amor, dos de estos aparecieron como un apéndice a la edición del “Diván de Tamarit”, de Rolfe Humphries en 1940. Estos son: “El poeta pide a su amor que le escriba” y “Tengo miedo a perder la maravilla” (que se llamó “Soneto de la dulce queja”).

Otros tres de estos poemas, “El poeta pregunta a su amor por la Ciudad Encantada de Cuenca”, “El poeta dice la verdad” y “Soneto gongorino en que el poeta manda a su amor una paloma”, se publicaron por primera vez en 1980, dentro de una edición para bibliófilos de Maeght y son parte de una carpeta de grabados bajo la autoría de Miguel Rodríguez Acosta, que presenta poemas inéditos de García Lorca, con textos fijados por Mario Hernández desde los manuscritos que poseía la familia del poeta y que se incorporaron en la edición que Alianza Editorial, publicó en 1981. No obstante, en este compendio no se encuentra la totalidad de los sonetos amorosos.

En ese mismo año, publican la traducción de once sonetos al idioma francés, hecha por André Belamich, en la que se toman en cuenta los cinco sonetos amorosos que hasta ese momento se habían publicado y como solamente se había dispuesto la traducción francesa de los textos producidos por García Lorca, muchos de los que se dedicaban a estudiar su obra, estaban indignados.

También, en 1981, Mario Hernández hizo para Alianza Editorial, una edición de los Sonetos, junto al “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías” y el “Diván del Tamarit”. El autor, comentó en ese momento que los sonetos amorosos despertaron mucha atención pero los motivos inspiradores de los mismos, no están vinculados con el legado de García Lorca.

En este sentido, se pueden encontrar sonetos fúnebres, como: “Epitafio a Isaac Albéniz”, “A Mercedes en su vuelo” y “En la muerte de José de Ciria y Escalante”, que están acompañados de otros sonetos originados por las circunstancias que para ese momento rodeaban al poeta, como es el caso de “Soneto a Carmela Cóndon, agradeciéndole unas muñecas” y “Soneto de homenaje a Manuel de Falla ofreciéndole unas flores”, así como otros sonetos que escribió en Nueva York: “Soneto [Yo sé que mi perfil será tranquilo]”. Por último, están los cinco sonetos amorosos que ya se publicaron con anterioridad.

En el mes de diciembre de 1983, fue distribuida una edición limitada de los “Sonetos del amor oscuro”, la cual fue limitada a 250 ejemplares, que supuestamente se realizó en 1983 en Granada. Se imprimó con tinta roja sobre papel rosa y su cubierta era de color rojo. No presentaba información sobre la imprenta o editor que haya realizado este trabajo. Su distribución fue por correo, dentro de sobres rojos con una etiqueta mecanografiada.

Pero el texto de estos sonetos no era el correcto, dando con esto a entender que fue una transcripción de una segunda o tercera generación de fotocopias derivadas de los manuscritos originales. Sin embargo, esta edición generó mucho interés en la prensa española, logrando que tres meses más tarde, fuera realizada una edición más fiable y autorizada de los “Sonetos del amor oscuro”, que hizo Miguel García-Posada. En 1984, la familia de García Lorca permitió al diario ABC de España, fotografiar u  publicar la versión original de once sonetos amorosos, debiendo cancelar por cada uno de estos, la suma de un millón de pesetas en esa época. Cada soneto, tenía una introducción de Miguel García-Posada, acerca del contenido de los mismos.

Tras estas publicaciones, las críticas hechas en aquel entonces hacia los sonetos por parte de personalidades vinculadas al mundo literario, fueron positivas. De acuerdo al filólogo y ex director de la Real Academia Española, Fernando Lázaro Carreter, ya nadie podrá quejarse de no haber publicado los sonetos con anterioridad. Mientras que el poeta perteneciente a la Generación del 27, Vicente Aleixandre, aprobaba el hecho que este editor anónimo haya dado a conocer estos sonetos. Por su parte, el escritor y crítico español, José Luis Cano, expresó que los sonetos de García Lorca son una pequeña joya y para el autor literario Francisco Ayala, fueron una ofrenda desinteresada y anónima a la memoria del poeta. El catedrático de literatura española e hispanoamericana, Álvaro Salvador, enfatizó en la injusticia de no haber dispuesto de los sonetos por muchos años, ya que a su juicio, fueron secuestrados por miedo, intolerancia y odio.

Así como estos, se hicieron muchos comentarios sobre los “Sonetos del amor oscuro”, definiéndolos como hermosísimos, bellísimos, maravillosos, perfectos, encendidos por el amor, magistrales, consagrándolos como los poemas más valientes y hermosos que escribió Federico García Lorca. Sin embargo, estos poemas por muchos años fueron dados por perdidos, motivo por el que muchos expertos y estudiosos, criticaron la censura de los manuscritos por parte de la familia de García Lorca, para evitar cualquier escándalo, debido a la homosexualidad que el poeta practicaba.

El contenido de los sonetos, puede aludir a diversas cuestiones relacionadas con el poeta. Una de ellas es el amor oscuro, que podría tener varias interpretaciones, como la naturaleza homosexual de estos poemas. Para Miguel García-Posada, esto era una relación entre lo secreto y lo oscuro del amor, lamentando que existió una simplificación abusiva del concepto, limitándolo al aspecto morboso. También, Vicente Aleixandre negó la exclusividad de la connotación homosexual del amor oscuro, ya que García Lorca no lo afirmó abiertamente y que en realidad, se trataba del amor conectado con la pasión difícil, maltrecha, dolorosa y oscura, pasión que no fue correspondida y de paso, mal vivida.

Sin embargo, Aleixandre no tenía duda que el poeta pensaba concretamente en una persona del género masculino, mientras componía cada uno de estas poesías. Y como respuesta a la publicación hecha en el diario ABC de los “Sonetos del amor oscuro”, le sorprendió que se evitara mencionar el término homosexual en los artículos que se escribieron acerca del tema, ya que se debía aceptar enteramente a García Lorca y que sin su homosexualidad, no se puede comprender su obra.

El éxtasis y el erotismo, son los temas planteados principalmente en “Sonetos del amor oscuro”, así como en el “Diván del Tamarit”, se habla del martirio, la violencia, el dolor, el deseo y el éxtasis.

La métrica de estos sonetos, está basada en el modelo petrarquiano clásico de cateorce versos endecasílabos, bajo el esquema de rima abba/abba/cdc/dcd, con la variación dentro de este esquema, en los dos tercetos contenidos en “El poeta habla por teléfono con el amor”, que se construyeron con el esquema cdc/cdc.

Por último, las influencias que pudo tener García Lorca en los “Sonetos del amor oscuro”, pueden venir de Shakesperare. De hecho, Miguel García-Posada recordó en una ocasión, la conversación que en 1935 sostuvo García Lorca con Joaquín Romero Murube, en la que le pudo haber dicho “¡Cien sonetos, Joaquín, como los de Shakespeare!”. Asimismo, García-Posada alegó que dos figuras de la poesía en España, Luis de Góngora y Francisco de Quevedo, también habrían incidido en este trabajo de García Lorca.


Etiquetas: Sonetos del amor oscuro, Yerma




Otras noticias que te pueden interesar
No se han encontrado más libros de este autor


¿Te gusta Libros PDF?

Programas necesarios
Visor de archivos PDF:
Adobe Reader 9
Visor de archivos DOC:
TextMaker Viewer 2010
Descompresor de archivos .zip o .rar:
WinRAR 3.93

Directorio y buscador de direcciones donde encontrar libros pdf, manuales y revistas para descargar gratis y/o leer online.

Este sitio web usa cookies para personalizar el contenido y los anuncios. Si sigue navegando estará aceptando su uso. Más Información

© LibrosPDF.net 2010 - Terminos y Condiciones | Contáctenos

eXTReMe Tracker